Árbol de la Vida – Parte 4

PorMary

Árbol de la Vida – Parte 4

Sin embargo, se les ha llamado así de manera equivocada porque, en este contexto, En no significa propiamente «nada» sino «ninguna cosa» que nuestras mentes mortales puedan imaginar, comprender ni conocer.

La primera teoría cabalística sobre cómo se formó el universo procede del Sefer Yetsirá. Sostiene que Dios movió las letras hebreas mágicas de tal modo que el resultado fue la formación del universo. Esta es una de las bases de la Magia Gris sobre la cual volveremos más adelante. Actualmente, la teoría cabalística más popular sobre la creación del universo es el sistema descrito por el famoso rabino Isaac Luria. Según Luria, antes de la creación, la Divinidad llenaba el universo. Luego, por algún motivo desconocido, Dios decidió crear. Entonces, Dios permitió que una pequeña parte de «Sí mismo» se encogiera y escapara del universo, dejando un espacio. Sin embargo, de alguna forma misteriosa, Dios siguió llenando ese espacio, como la esencia o el aroma de una fragante rosa siguen llenando
una habitación después de que nos hayamos llevado la flor. A este proceso, Luria lo llamó tsimtsum.

Entonces, Dios envió un rayo de energía procedente de «Su interior» hacia el espacio que acababa de abandonar, al parecer intentando crear recipientes para esta energía. Pero, por algún motivo que desconocemos, parece que Dios fracasó en su intento, con el resultado de que los recipientes se rompieron y formaron unas conchas, o lo que se conoce como Kelipot, los lugares donde habitan los
«demonios». Dios intentó repetir la operación y esta vez tuvo éxito. La energía del EN atravesó el EN SOF, el EN SOF OR llegó a la primera Sefirá. Esta Sefirá se llenó de energía y la derramó a la Sefirá número 2. La Sefirá número 2 se llenó de energía y la derramó a la Sefirá número 3 y así sucesivamente a lo largo del Arbol de la Vida hasta llegar a la Sefirá número 10, donde se estableció un equilibrio.
A medida que la energía desciende por el Árbol, pasa de tener una naturaleza muy etérea y espiritual a manifestarse, en la décima Sefirá, como el plano físico y como nuestro planeta Tierra. De este modo, se interpreta que esta energía va creando constantemente nuestro universo. La energía procede directamente de la Divinidad y sin ella todo dejaría de existir. Así pues, con esta forma tan sencilla de ver el Arbol de la Vida, podemos comprender lo mucho que debe amarnos Dios, ya que nos da existencia constantemente.

He aquí una forma matemática de considerar la existencia tal como la representa el Arbol de la Vida: del NINGUNA COSA procede lo ILIMITADO (el espacio exterior). Lo que llena este espacio ilimitado es una Luz Ilimitada (el big-bang o quizás la continuidad espacio-tiempo). Pero todo esto es abstracto. Se trata simplemente de energía. Lo que debemos hacer ahora es crear la solidez a partir de la
energía.

Comparte con tus Amigos


Acerca del Autor

Mary Vidente Medium, Natural y Sincera

Deja un comentario

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información. ACEPTAR

Aviso de cookies