Árbol de la Vida – Parte 1

PorMary

Árbol de la Vida – Parte 1

En esta parte iniciaremos el estudio del símbolo místico conocido como el Árbol de la Vida. En el jardín del Edén, según se describe en el libro del Génesis, en el Antiguo Testamento, crecían dos árboles importantes entre el resto de la flora y la fauna. Uno de ellos era el Arbol del Conocimiento del Bien y el Mal. Según la interpretación exotérica de este pasaje, fue al comer de este árbol cuando Adán y Eva se condenaron. Entonces, Dios se llevó a Adán y Eva del jardín porque allí estaba el Arbol de la Vida, y dijo Dios: «Mirad, el hombre se ha convertido en uno de nosotros, al conocer el bien y el mal; y ahora, sólo le falta coger también el fruto del Arbol de la Vida, comerlo y vivir para siempre». A pesar de su pobre intaxis, esta cita bíblica indica claramente que el Arbol de la Vida se consideraba muy importante, capaz de conceder la vida eterna. Pero también es capaz de conceder muchas más cosas, como ya veremos.

Los diagramas suelen utilizarse para representar otras cosas. Puede utilizarse un diagrama del sistema solar en miniatura para representar el aspecto del átomo; sus muchos niveles de valencias cargados de electrones están representados por los «planetas en órbita» y el núcleo está representado por el Sol estático. A pesar de esto, nadie ha visto nunca un átomo. Nadie sabe si ésta es realmente la forma que tiene el átomo. De hecho, la moderna física nuclear subatómica tiende a prescindir del modelo del sistema solar del átomo, sustituyéndolo por pequeñas ondas de energía que se acercan y se alejan constantemente del centro. Pero, para los objetivos prácticos, el modelo del sistema solar del átomo funciona y sigue enseñándose en las escuelas. Sin embargo, se trata sólo de un modelo.

Existen otros modelos que representan otras cosas. Uno de estos modelos es un triángulo con el Yin y el Yang en los ángulos inferiores y el Tao en el ángulo superior. El Yin representa todas las cosas arquetípicamente femeninas: el frío, la humedad, el invierno, la receptividad, la emotividad, etc. El Yang representa todas las cosas que son arquetípicamente masculinas: el calor, la sequedad, el vera-no, la agresividad, la lógica, etc. El Tao representa el equilibrio entre estas dos ideas. El equilibrio, según el taoísmo, es el estado deseado. Para que una persona esté equilibrada debe tener aspectos de ambos, del Yin y del Yang.

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Acerca del Autor

Mary Vidente Medium, Natural y Sincera

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